martes, 17 de agosto de 2010

noche

...dijeron en el pueblo que la luna estaba con agua...


Profunda e inmóvil, en figura eterna
la lejanía se adhiere en una noche templada
y nadie es alguien; ni siquiera el tiempo se deja ver,

sólo se atreven, cada tanto, algunas estrellas
y en el intento la nada las fuga en mutis derecho,
sólo posan fantasmas que inventa la luna
en el espacio perpetuo de nuestros muertos.

En lo alto, baldíos se contemplan los montes,
se exhalan secretos en el oscuro monólogo
del aire nocturno, pausado, sonámbulo.

Y más abajo, en la tierra, entre los pastos
Entre las sombras de los matorrales
Late la noche en el canto de los grillos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario